Al instalar cables subterráneos de baja tensión o darles mantenimiento, las empresas demandan controles óptimos y distintas pruebas para evitar mayores daños en el futuro. Son tres las pruebas que deben realizarse en las instalaciones de líneas subterráneas de baja tensión con ayuda de expertos en mantenimiento de subestaciones eléctricas: aislamiento, continuidad y rigidez o resistencia dieléctrica.

Prueba de continuidad

Esta prueba de orden de las fases se realiza para corroborar que sea correcto el marcaje de las fases en extremos, además que no haya cortaduras en los cables. Se identifica cada conductor y es colocado un extremo a tierra mientras se mide la resistencia respecto a tierra en el otro. Se mide continuidad. Para ello, los expertos en mantenimiento de subestaciones eléctricas crean varios bucles al juntar dos conductores en un extremo y miden la resistencia entre ellos en el otro extremo.

Prueba de aislamiento

En este caso, el mantenimiento de subestaciones consiste en usar un meghómetro a una escala de 500V, inyectados un minuto aproximadamente o el tiempo requerido para cargar la línea.  Se trata de medir el aislamiento entre la tierra y el conductor. Requiere clavar una pica de tierra para obtener el punto de referencia. Al lograrse la medida, se efectúa un cálculo sencillo para obtener los ohmios por kilómetros. Si los valores de la tabla 1 de la norma de la empresa son superados, es considerada como buena.

Prueba de resistencia dieléctrica

Esta prueba que aplican los expertos en mantenimiento de subestaciones eléctricas de Tecnoman es del tipo destructivo, ya que se obtienen solo dos resultados: pasar o no pasar. Es decir, pueden pasar dos cosas. La primera es medir, apuntar los resultados y que todo esté bien. La segunda es que haya un problema de aislamiento en la línea y, tras aplicarla, el conductor se destruya por los puntos donde esté el defecto.

El mantenimiento de subestaciones eléctricas es importante y siempre debe incluir esta prueba, que requiere un generador de corriente que produzca suficiente tensión. El medidor es conectado entre la toma a tierra y el conductor a verificar. Al estabilizarse la tensión, se mantiene 15 minutos aproximadamente. El resultado (pasa o no pasa) depende si el aislamiento se perfora o no. Puede realizarse solo una vez a la máxima tensión.

Posteriormente, se toma de la información de la corriente, entre otros daños. La clave de esta prueba realizada por expertos en mantenimiento industrial en CDMX es controlar la corriente inyectada con un conmutador de múltiples escalas de corriente. Es importante que haya dos personas al efectuarla, ya que uno debe controlar la otra punta mientras se inyecta la alta tensión.

Los expertos aseguran usar una fuente de alimentación bien estabilizada. En caso de que haya dos o tres voltios en la entrada, implica un aumento considerable en la salida, por tal motivo, si se usa un grupo electrógeno debe llevarse un estabilizador de tensión para olvidar sorpresas desagradables.

En Tecnoman podemos ayudarles con la limpieza de su subestación y la aplicación de la prueba de resistencia dieléctrica incluida en los programas de mantenimiento preventivo. Para más información, marquen al (55) 6234 6389, (55) 1560 2618 o completen el formulario disponible en nuestro sitio web.

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